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InfoIncultura

martes, diciembre 27, 2005

Andandará


Pues eso, Iriano sigue convaleciente y el queso no aparece. Creo que va para rato...

Feliz Navidad por si acaso

lunes, diciembre 12, 2005

Pregunta

Llegados a este punto de la vida, asalta una pregunta:


¿Donde está mi queso?
.
..
...
....
.....
......

no, en serio, donde lo habré puesto...

...

martes, noviembre 29, 2005

Ul pust umbucul du lu sumunu

Nuncu punsú quu fuuru cupuz du uscrubur un pust sulu cun lu "u". Us muruvullusu lu quu puudu hucur lu muntu humunu sulu cun prupunúrsulu.

Nu su quu punsurú Uruunu cuundu su rucupuru du su unfurmudud.

Buunu, nudu mús. Un suludu.

---> Pust putrucunudu pur kukuxumusu. <---

martes, noviembre 22, 2005

Indescriptpost

Después de un periodo letargal, y vista la eficacia de nuestro sistema sanitario en la nula presteza para la cura total de Iriano, temo tener que asumir la responsabilidad como posteador protagonista.

En fin, que sepan todos que esta sustitución será en todo caso temporal, dado que Iriano regresará en breve. No obstante, dado el carácter insustancial de mi estado, no estoy en las condiciones más adecuadas para llevar a cabo un post de calidad. Es por ello, que he tenido que recurrir a competencias alternativas para intentar extraer las energías necesarias para acometer un post de calidad, ágil y divertido pero con tonos sádicos e infoirónicos.

El problema es que, justo cuando tenía ideado en mi tierna mente el post perfecto para estas fechas, tropecé con otro que me ha retornado nuevamente a un estado impertinentemente nostálgico.

De forma general, me considero un ser tremendamente aprofundo, con pequeñas betas insomnes y un par de tintes parásito-coleosos. Esta es la razón física que me evita llorar y emocionarme sea la vez que fuere que vea a Clara levantarse de la silla de ruedas ante emocionada mirada de Heidi.

No obstante el siguiente post: “Hidrofilia” de qïp, ha devuelto mi mente a otra época, en la que todo era de otra forma, y se respiraba con otros pulmones (fundamentalmente más jóvenes) que los de ahora.

La frialdad y certeza con la que he sido transportado a tan antaña época ha evitado centrarme en este post pero, por otra parte, es lógico ya que a la época a la que he llegado tampoco existían estas bitácoras primógenas.

Quedan por tanto proclamados dos días de luto en recuerdo de esta otra época ya pasada.

El recuerdo quedará siempre en nuestros pulmones.

martes, noviembre 15, 2005

La tira aviar

Llegas, te sientas, discurres y vomitas cualquier sandez que se te ocurre sobre una tira ¿cómica?:


Básicamente, después de haber hecho el daño piensas: ¿Por qué? Durante miles de años hemos sido dominados por los reptiles y derivados, pero no hemos de subyugarnos más bajo el peso de la historia. Debemos sobreponernos y levantar la cabeza por encima de nuestros ancestros, aquellos que compartían cueva con los bichos de antaño:



Vivan los mamíferos.

...

Bueno... algunos no.

Amén.

viernes, noviembre 11, 2005

Gracias WW

Quiero aprovechar que es viernes para agradecer a Wonder Woman su trabajo para con este blog. Como habréis podido comprobar, este blog no seria nada sin la calidad de sus posts y sus ácidos comentarios…

…joder….

…donde están…

Mamáááááááááá!!!!!! Donde has puesto mis iconos irónicos!?! ! ! ?! ! ?! ?

InfoInculta: Escondidos!!! Ya sabes que no me gusta que estés todo el día con ellos!!!

Sigh…snif… :_(

jueves, noviembre 10, 2005

27 grados

(Antes de nada, pedir disculpas por la longitud de los "post" en general. Quien los lea enteros, que me envíe un correo y se le reintegrará con una deliciosa chocolatina)

Time: 7 de Noviembre, 14 am. 27 ºC y ligera brisa marinera.
Ubicación: Mercadona.


Como todos los días, Iriano durante el escaqueo habitual de su jornada laboral, se aproxima a realizar su también habitual compra matutina. Hoy es un día de los que especialmente le gusta a Iriano, dado que el calorcito reinante en el trabajo le permite ir sin nada bajo la bata. No obstante, ahora viste unos pantalones holgados y una camiseta beis sin marca, con dos gotitas blancas en la parte donde habitualmente iría un pezón.

Por situarnos, el Mercadona es uno de esos sitios cuyo paroxismo atrae a las marujas del hogar, ya que día tras día permanecen allí los mismos productos, con los mismos precios. Invariables. Impertérritos.

Como de costumbre, Iriano entra al Mercadona, saluda a la sietemesina cajera, coge una cesta y se dirige a la sección donde residen sus preciadas coquretas. Lo hace cada día y, piensa, podría hacerlo con los ojos cerrados. Tanta es su confianza en sus capacidades suprasensoriales que decide intentarlo. Ante la atónita mirada del mundo, agarra su cesta y cierra los ojos. Durante un momento, mientras el cerebro se habitúa a la temporal ceguera, analiza lo que recibe de sus otros tres sentidos.

Allí, de pie, a escasos metros de la caja donde había recogido la cesta empezaba, cual murciélago, a recibir estímulos de las proximidades. Escuchaba el pi---pi---pi del pasar los artículos por el lector de códigos; escuchaba el atolondramiento de una mujer con su hijo que acaba de ver al entrar mientras, de forma desbocada, intenta embolsar los productos al ritmo que salen de las manos de la distraída cajera; escuchaba los carros pasar, creyó reconocer 4 distintos en ambos pasillos frente a él; escuchó la llamada de la cajera con voz gripada a “Rodrigo, de Frutas y Verduras, atienda a su caja por favor”.

Aún con los ojos cerrados sintió el pasar un carro junto a él hacia la caja; olió al hombre que lo llevaba, que por qué era un hombre? Porque Iriano es escayolista profesional y sabe reconocer a un hombre cuando lo escucha hablar por el móvil. Cuando llevas 5 minutos con los ojos cerrados, los demás sentidos empiezan a arrancar; ahora le toca al olfato. Empezó a oler sin más, a oler a químicos, producto de la zona de detergentes en la que se encontraba; olió su colonia, “¡diantres!”, pensó, “pero si no me he echado…”.

Una vez dominadas las cuatro dimensiones de su entorno, elucubró un mapa mental del Mercadona, tarea fácil para alguien que lo visita diariamente. Una vez hecho, puso el “Vs está aquí” en rojo y trazó un camino para ir y venir a las cronquetas sin más que el resto de sus astutos sentidos. Cerró aún más los ojos, respiró hondo, esperó a que terminara de pasar el carro que se encontraba junto a él y con aire decidido comenzó a andar.

Avanzó por el pasillo con paso firme, escuchando a su alrededor a la gente, casi podía imaginárselos por completo. Después de avanzar por el pasillo giró hacia la izquierda con tanta energía que casi se podía decir que había tirado del freno de mano. En su giro, calculó que en seis pasos cruzaría el pasillo principal hacía el siguiente. Correcto. Giró nuevamente y casi por arte de magia se encontraba en el pasillo, reconoció que se encontraba en el correcto dado que olía a pan recién hecho. “Esto está chupado”, pensó. Casi levitaba, estaba tan entusiasmado con su destreza que ganaba en confianza, bajando los brazos y caminando como una persona normal con paso ágil y decidido.

Siguió por la sección de desayunos mientras iba avanzando mentalmente el muñequito por el mapa mental. Allí estaba, un giro más y diez pasos y se encontraría con sus concletas, con unos grandes brazos abiertos rellenos de trocitos de jamón. Sin más, cogió impulso para el último giro. Lo hizo hacia la derecha, como los campeones al entrar en los campos Eliseos, con la capacidad que solo Iriano posee. Diez pasos se dijo…no… que sean cinco, pero en grandes zancadas. Una, dos, tres, cuaPLONCKK, SPLUGHHH,CHOFCHOCHCHOF, KOTLON, KOTlon, durilin durilin rilililiiiinnn……
….
…… (abre los ojossss)
……….. (abre los ojossss, pero solo dosss)

Iriano despertó en el hospital tres días después (por eso no he podido escribir antes). Se encontraba completamente vendado y escayolado de cintura para abajo. “irónico destino”, pensó, “y me pica un huevo”, añadió.
A su lado se encontraba una figura azul fuerte intenso: el responsable de perfumería del Mercadona junto con sus familiares (los del responsable). “¿Qué ha ocurrido?”, preguntó.
El perfumero miró a su familia, inhaló un poco de aire y dijo: “Tuviste un accidente. Te encontré tirado en el suelo, con los pies desencajados y una caja de peladillas incrustada en la rótula. Siento decir que chocaste con el estante de los turrones…”

Iriano: - Pero, ¿como puede ser? ¡no es posible!
Perfumero: - Si, lo siento. Llevamos años advirtiéndolo, que hagan publicidad, que lo indiquen por megafonía, bandas transversales, almohadillas reflectantes, lo que sea. No nos hacen caso, simplemente lo dejan allí, en medio, un estante lleno de garrapiñadas, roscos y bombones, todos ellos cargados de odio y rencor.
Iriano: - ¿Por qué ese odio, Ambrosio? (nuevamente el instinto escayolista: lo leyó en la plaquita identificativa).
Ambrosio:- Hemos de tener en cuenta que estos seres son entes navideños, nacidos del invernal frío y calor villancical. Se encuentran en un ambiente consumista no controlado, revelándose contra el actual espíritu navideño. Es el principio del fin, Iriano, estamos perdidos…


Ahora Iriano permanece convaleciente y con una peladilla que jamás conseguirá extraer de su rodilla. Pero estoy seguro que la articulación que más tuyida se encuentra, es su pequeño corazón…

Desde aquí, y en nombre de todos los Irianos del mundo, hacemos un llamamiento: Por favor, no atenten contra nuestra salud: Retrasen los turrones. Ellos nunca lo harían.

--InfoInculto, 2005

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